Eva · Escorts Sevilla · Experiencias

Aquí te presentamos una selección de Experiencias sobre EVA, una de nuestras Escorts Sevilla, para que puedas tener una idea más cercana de cómo es la modelo pese a que tu experiencia final dependerá también del feeling que se cree entre vosotros.

Que gran fichaje tiene Silvia en Eva. La verdad es que llegué un poco tarde a nuestra cita y no sabia que me esperaba al otro lado de la puerta. Al final, todo bien y la hora paso rapidísimo. Eva es una chica encantadora, simpática, dulce y dispuesta a hacerte sentir bien. La elegí despúes de leer algunos comentarios sobre ella y la verdad es que no me defraudo. Es tal como aparece en las fotos. Tiene un cuerpo muy bonito y de cara, para mi, atractiva. La piel morena suave y sedosa. Empezamos con una charla breve en el sofa para romper un poco el hielo. La verdad es que me encanto mirarla mientras me llevaba a la habitación donde nos conocimos un poco mejor. Despues la sigue a la ducha..ese trasero que para mi es perfecto. Nos abrazamos bajo el agua, enjabonados y que sensaciones tan… en fin.. casi acaba la historia en la ducha..jajaja. De vuelta a la habitación Eva se encarga de darle un buen saludo a mi amigo y la verdad es que es una maestra. Le devolví el favor y al ataque. No se dura mucho con una chica asi.. Despues de una charla muy divertida volvemos a la carga..pero no pudo ser.. ya con la edad es dificil una segunda tanda..pero ella lo intento y yo aunque no acabé …sí acabé contento. Gracias Silvia por la recomendación. Un gran fichaje.

Antonio· diciembre 2017

Como este es un foro anónimo, no tengo reparo en comenzar diciendo que soy de ese grupo de “afortunados” hombres que tienen problemas de erección. Así que para mí, las visitas a Casa Silvia son experiencias más delicadas y trascendentes que simplemente ir a echar un buen ratillo. Son formas de testearme a mí mismo, de experimentar lo que me funciona y lo que me hace venirme abajo, y según resulte, ganar o perder de mi tambaleante confianza en mis capacidades sexuales. Por tanto las chicas tienen conmigo más trabajo de lo normal, tanto a nivel físico como de empatía entre dos personas.
Precisamente hoy estaba rumiando mi problema, y he sentido tal agobio que me ha dado la necesidad irrefrenable de estar con una chica, de probarme, y de buscar el contacto íntimo, aunque no resultara bien.
En consecuencia, le he pedido a Silvia una cita exprés, y apenas dos horas después de escribirle, ya estaba con Eva, mi primera opción.
Es una chica muy jovencita, en todos los sentidos. No sólo por su lozano físico, sino por la forma de hablar, el desparpajo, y todo eso. Tiene un aspecto muy andaluz, muy de la tierra: morena de piel, pelo castaño a juego, rasgos faciales de lo más sureños…Encima gasta un acento muy marcado que completa el cuadro de mujer de las de aquí de toda la vida. Te hace sentir como que estás en casa.
Le cuento mis problemas, no sólo porque tengo comprobado que funciono mejor cuando he puesto las cartas sobre la mesa y no voy con la presión de conseguirlo, sino también porque no quiero que si la cosa no tira ella se agobie pensando que es su culpa.
Eva le quita hierro al asunto, con su forma de hablar tan despreocupada y natural, y quedamos en ir al lío, y a ver cómo van saliendo las cosas.
En el cuarto comenzamos el ritual habitual de besarnos, desnudarnos y tocarnos. Yo iba un poco rallado de pensar que una chica tan joven quizá no tendría la experiencia para lidiar con un tío con problemas de erección, porque a los muchachos de su edad y entorno no les pasan estas cosas.
Pero al final, ha sido la mejor elección, porque su simpatía y despreocupación juvenil me han hecho sentir todo lo a gusto y relajado que podría pedirse.
Es perfectamente complaciente y dispuesta, no ha habido nada que le haya sugerido o pedido que no haya aceptado con entusiasmo. No puedo ponerle pegas de ninguna clase. Su cuerpo, espigado y bien proporcionado, también ha ayudado lo suyo, sobre todo ese culito que he acariciado como si no hubiera un mañana. También tiene la peculiaridad, en su personalidad, de que, no sólo es simpática, sino que le gusta gastar bromas y chascarrillos como si fuera una cómica de la tele. A mí eso me ha parecido encantador, no sólo por la risa que me ha dado, sino porque ha distendido aún más el ambiente.
En el meollo de la cuestión, donde está el peligro de que todo se tuerza, la cosa ha empezado y continuado bien. Tanto es así, que he estado varias veces a punto de acabar antes de la cuenta, y para demorarlo, le he pedido cambiar tantas veces de postura que debe tener ahora mismo calambres, la pobre. A todo ello ha accedido con la mejor actitud deseable. Además, he experimentado el curioso fenómeno de que a cada minuto que pasaba, su cara me parecía más guapa. Serán las endorfinas, o como se llame eso.
Al final, todo ha resultado como debía, y se ha terminado sin incidencias, por lo que, un pasito más en recuperar la confianza y la normalidad, que para alguien como yo, es un gran paso.
Quizá quien lea esto pueda pensar que no es este el lugar para que uno hable de sus propias cuitas, cuando de lo que se trata es de hablar de la chica, pero discrepo. Ya hay muchos textos glosando las virtudes amatorias de estas niñas. Creo que uno que hable de un problema que tenemos más hombres de los que queremos reconocerlo, y la ayuda que estas citas pueden darnos, tiene un valor para quien se sienta identificado.
Gracias, Eva, me has dado justo lo que necesitaba hoy.

Paco· Noviembre 2017

Dios mio solo pocas mujeres hacen que la takicardia llegue al cuerpo…
El sabor sevilllano esta metido en su saliba cuando la besas
Solo para mi fue 90 % sentimientos a cada acorralada que le daba y para mí las embestidas que sentía con cada meneo de su cuerpo era sexo con cada pulsación. Maaaaaas y maaaaas con cada meneo
Con cada abrazo deseando que tus labios demuestren como sabes usarlos
Es un pivon si encuentras ese pasito a pasito que ella tiene
Si sabes humedecer sus deseos del sexo les aconsejo que la cita va a ser enorme….
Menuda mujer que cada que me ducho siento sus gemidos en la ducha

Luigi· Octubre 2017